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jueves, 27 de enero de 2011

Calidad de exportacion

El genero Brassica está integrado por 37 especies en el mundo, cuya capacidad de adaptación a un amplio rango de condiciones climáticas, las convierte en hortalizas de gran interés. Los tres cultivos más importantes de este género en México son brócoli, coliflor y repollo, destinados a consumo interno y a exportación, principalmente como producto congelado a EUA.Propiedades nutricionales
Los usos de las brassicáceas (antes crucíferas) son variables, como sus formas y productos, y en los últimos años se ha generalizado el consumo de brócoli en los países anglosajones, debido a su contenido en agentes anticancerígenos.El contenido nutricional de estas hortalizas es variable y depende del ambiente donde se desarrolla, edad de las mismas, propiedades del cultivo y método de conservación, procesamiento y preparación.Las partes verdes poseen un alto contenido de agua, ácidos grasos y carbohidratos, lo que los convierte en alimento de bajas calorías.Además, son una fuente aceptable de minerales, principalmente potasio y calcio. Presentan un elevado contenido de fibras y vitaminas.Se ha encontrado que estos cultivos poseen un gran número de nutrientes y fitoquímicos, entre los cuales se incluyen carotenoides, clorofila y folatos, así como también flavonoides, de fuerte efecto antioxidante. Producción en el Noroeste
Aunque el principal estado productor de brassicáceas en México es Guanajuato, en el noroeste de la República existe un gran potencial de producción y se cultiva para consumos regionales y en ocasiones para exportación en fresco. Podemos afirmar que bajo las condiciones climáticas del noroeste de México los problemas fitosanitarios son mínimos.En relación a la fertilización, la tendencia del agricultor es aplicar grandes cantidades de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K), y es donde la utilización de materia orgánica puede ayudar a reducir estos macroelementos.Aplicación de lombricomposta
Durante el ciclo de producción 2009-2010 se realizaron aplicaciones de lombricomposta sólida y líquida en los cultivos de brócoli, coliflor y repollo.Este estudio se llevó a cabo en la región agrícola de la Costa de Hermosillo, Sonora, siendo el principal objetivo reducir las aplicaciones de fertilizante (elementos mayores NPK) y mejorar el suelo.La producción de plántula se inició aplicando lixiviado líquido de lombricomposta en forma de riego, con 20 L en 1,000 L de agua, observándose un desarrollo de plántula de excelente calidad.La lombricomposta sólida se aplicó a la marca (debajo del suelo, donde se deposito la plántula) en dosis de 3 t/ha. La dosis de fertilizante se redujo en un 50% (150 unidades de N, 50 de F y 50 de K).Durante la aplicación de los riegos en todo el ciclo, se utilizaron 20 L de lixiviado/ha por semana. No se presentaron problemas de enfermedades durante el desarrollo de los cultivos, y las plagas detectadas fueron pulgones y Falso medidor, los cuales fueron controlados adecuadamente con productos recomendados lo menos contaminantes posible.Las variedades utilizadas fueron: Brocoli (Marathon), Coliflor (Minute man) y Repollo (Chartman), las cuales han sido evaluadas previamente en la región.Considerando que esta evaluación fue a nivel comercial, los lotes de producción fueron de 3 ha. El desarrollo de los tres cultivos fue aceptable, así como los rendimientos. Con los rendimientos y calidad obtenidos podemos concluir que la utilización de materia orgánica en forma de lombricomposta ayuda a:• Obtener plántulas con buena calidad y sanidad, sin requerir fungicidas ni nutrientes, al aplicar lixiviado en producción.• Producir buen rendimiento y calidad• Obtener calidad de exportación.• Reducir aplicación de NPK con el consiguiente ahorro.• Lograr mejorar el suelo, aumentando la materia orgánica.• En general se obtienen plantas sanas, sin problemas de patógenos.      Dr. Guerrero es Profesor-Investigador en el Departamento de Agricultura y Ganadería de la Universidad de Sonora, México.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

EMPRENDA SU TIENDA DE HIDROPONIA

Emprender una tienda de hidroponia puede convertir su amor por las plantas y la tecnología en un nuevo negocio rentable.

La hidroponia ha aumentado en popularidad durante la última década como una forma de cultivo sin tierra ya sea para uso comercial o bien personal. Teniendo el espacio suficiente se puede construir un pequeño sistema hidropónico dentro de la misma casa que permite cultivar hierbas, hortalizas y frutas durante todo el año.

Además de ofrecer los más recientes y mejores productos, en su tienda deberá proporcionar información sobre equipos, productos y soluciones para todo tipo de problemas relacionados con la hidroponia.

Consejos básicos.

A la hora de elegir un local, asegúrese que tenga mucho espacio en la parte trasera para guardar todo su inventario: luces, contenedores, tuberías, bombas y productos químicos. En la parte delantera, necesitará una caja registradora, vitrinas y estanterías.

Recuerde reservar mucho espacio para montar diferentes sistemas hidropónicos con el fin de impresionar a sus clientes prospecto.

Aunque no se requiere entrenamiento especial para iniciar una tienda de hidroponia, usted deberá saber más que lo básico. Además de la información que encontrará en internet, hay libros y dvds que hablan del tema. Inclusive algunas universidades incluyen clases de hidroponia en sus programas de estudios agrícolas. Investigue en su ciudad, tal ves encuentre alguna universidad que ofrezca cursos. Inscríbase, le será de mucha utilidad.

Además de los consejos que brindará a sus clientes, ellos buscarán conseguir en su tienda artículos que se necesitan en un apuro. Si una bomba se estropea o se funde un foco de luz, su cliente deberá volver a casa con el reemplazo en lugar de esperar a que se haga el pedido.

Promocionando su Tienda.

Una vez que aprenda cómo iniciar una tienda de hidroponía, la búsqueda de clientes no será demasiado difícil. Las personas que necesitan estos artículos encontrarán su tienda sabiendo de su existencia.

Lance su propio sitio web, promociónese en la radio y periódicos. Antes de darse cuenta, el boca a boca hará el resto.

En el futuro, puede ser que quiera ampliar su negocio. Puede abrir una nueva tienda, vender online o agregar una nueva línea de productos. Otras oportunidades de expansión incluyen el trabajo con los clientes para crear diseños personalizado de sistemas hidropónicos o entrenar a otros para realizar esta tarea. Si usted tiene acceso a un gran espacio, puede configurar su propia granja hidropónica para suministrar a restaurantes productos orgánicos durante todo el año.

Chiles-tech, lo último en hidroponía

El desarrollo de la hidroponía está dejando millonarios ingresos a Nicaragua. Gracias a la aplicación de tecnología se obtienen chiles dulces de alta calidad y mejor cotización. Estados Unidos es el principal mercado.

En las instalaciones de Hidropónicas de Nicaragua, localizadas en el municipio de Sébaco, a 100 kilómetros al norte de la capital, hay una intensa actividad productiva, a pesar de que es sábado. El epicentro está localizado en dos áreas: invernaderos y planta de empaque.

En ambas, durante el periodo de cosecha, que comprende de octubre a abril, se labora con un “sentido de urgencia”, para garantizar al consumidor final en Estados Unidos, un chile dulce (pepper) fresco, madurado al 80%, sin golpe alguno, totalmente inocuo, con una textura idónea y un sabor dulzón, exquisito.

La primera etapa de la “ruta crítica” está en los invernaderos. Funcionan diez, con una hectárea de extensión cada uno, instalados con tecnología israelí provista por la compañía Rizkalla (Riesgo de Dios, en hebreo). La firma ha montado también proyectos similares en El Salvador, Guatemala y México.
En cada invernadero se siembran y cosechan un total de 30.000 plantas. Mediante el sistema de riego (por goteo), le hacen llegar a cada una –en forma automatizada– todos los nutrientes que necesita para crecer y lograr mayores rendimientos productivos, como nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, boro, calcio y otros. La fórmula, así como las dosis, se programan a diario, con base en un sistema computarizado.

“En las diversas etapas de su crecimiento, varía la fórmula del alimento, de acuerdo con las necesidades de las plantas. Además, se realizan prácticas agronómicas para contribuir a su desarrollo, hasta alcanzar un chile dulce en óptimas condiciones”, comentó Manolo Porro, gerente general de Hidropónicas de Nicaragua.

Cada invernadero está bajo el cuidado de un equipo humano, compuesto por un agrónomo y siete trabajadores, que monitorean a tiempo completo el comportamiento de cada una de las 30.000 plantas bajo su cuidado. Además, vigilan y cumplen con los llamados “diez mandamientos del invernadero”, que consisten en ejecutar todos los protocolos relacionados con inocuidad, monitoreo fitosanitario, y buscan mantener en excelentes condiciones físicas los invernaderos.

“Fomentamos entre nuestro personal una filosofía laboral, de que cada invernadero es una sala de cuidados intensivos (emergency room), donde hay 30.000 pacientes (las plantas) y siete médicos (equipo de trabajadores). Ellos deben saber cuál es el estado de salud de cada uno de esos pacientes y brindarles el tratamiento adecuado. Ese sentido de urgencia lo descubrimos en el camino y hemos venido poniéndolo en práctica”, dijo Porro.

En el periodo de cosecha, en cada uno de los diez invernaderos el personal asignado vigila a diario una serie de indicadores, que determinan la salud de las plantas. Entre estos datos están: temperatura, humedad relativa, riego y composición de la fórmula.

Además, se encargan de cumplir con las labores agronómicas, entre ellas, mantener las plantas a tres metros de altura, vigilar la maduración de cada chile dulce, observar que no tenga ninguna rajadura o golpe y cortarlo en el momento adecuado.

“El rey sol es el que dicta la madurez en la fruta, así como cuándo y cuánto cortamos”, explicó Porro, “al alcanzar el 80% de maduración, nosotros cortamos, para brindar a nuestros clientes un chile dulce fresco, atractivo y con un gran sabor”. Ese protocolo se cumple, incluso, en fin de semana y feriado.
En reconocimiento, al final del ciclo productivo cada equipo de invernadero recibe un bono extra, basado en los resultados alcanzados, indicó Porro.

Fiesta de colores
La segunda etapa de la “ruta crítica” se lleva a cabo en el área de selección y empaque, donde llegan los chiles dulces que salen de cada uno de los diez invernaderos. Es una zona amplia, industrial, cerrada herméticamente. Aquí se labora cumpliendo con los protocolos establecidos por las certificaciones Buenas Prácticas de Manufactura y Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control (Haccp, por sus siglas en inglés).

El chile dulce que procede de los invernaderos, pasa primero por un proceso de lavado en frío y en calor, para eliminar cualquier vestigio de insectos o de plaga. Inmediatamente se transporta por una banda automatizada, que pesa, selecciona y distribuye cada uno, en la línea de empaque correspondiente.

Este proceso de selección y empaque es una fiesta de colores. Hay tres variedades de chile dulce, que se distinguen por colores tan vivos, que parecen pinturas o fotografías: rojo (variedad conocida como aifos), anaranjado (magno) y amarillo (sunny).

Además de agruparlos por color, los seleccionan por tamaños. Hay cuatro: small (pequeño), medium (mediano), large (grande) y extra large (extragrande). Porro explicó que los favoritos del mercado internacional son los dos últimos (L y XL), los cuales a su vez, son los que contribuyen a alcanzar la rentabilidad del proyecto hidropónico.

“En el ciclo productivo anterior, para estas fechas el 64% de nuestras exportaciones alcanzaron esos tamaños (L y XL), mientras que en el ciclo actual va por el 82%, lo que evidencia una mejoría notable en la curva de aprendizaje. Esos tamaños se logran mediante buenas prácticas agronómicas, eso es algo que hemos venido aprendiendo y experimentando con el tiempo”, aseveró Porro.

Una vez que se completa una caja, por color y tamaño, se procede a etiquetar cada chile dulce con el código correspondiente y la caja pasa a la báscula automatizada, donde debe registrar cinco kilogramos de peso (11 libras).

En ese proceso de empaque final, el inspector de la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria (Dgpsa), del Ministerio Agropecuario y Forestal, puede escoger cualquier chile dulce en forma aleatoria, para inspeccionarlo y corroborar que no hay vestigio de presencia de “mosca mediterránea”, insecto que se hospeda en vegetales y cítricos y que es objeto de alertas fitosanitarias en países como Estados Unidos. Si no encuentra nada, la caja sigue su curso, al cuarto frío.

“El inspector de Dgpsa está a tiempo completo en nuestra planta, todo el año. Tenemos un convenio con las autoridades agropecuarias y su participación ha sido muy proactiva en este proceso de revisión. Inspecciona alrededor del 2% de los productos que exportamos”, explicó Porro.

El gerente general expresó, además, que un representante del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos visita las instalaciones al inicio de la cosecha y, posteriormente, realiza inspecciones no anunciadas, durante el periodo de cosecha. Hasta la fecha, Porro aseguró que no les han devuelto ningún embarque.

Hito empresarial
El presente ciclo productivo, 2007-2008, es el tercero en la corta vida empresarial de Hidropónicas de Nicaragua. En el primero, lograron un rendimiento de 70 toneladas métricas por hectárea cultivada; en el segundo, mejoraron a 90 toneladas métricas. En el actual, la tendencia indica que obtendrán un rendimiento de entre 117 y 120 toneladas métricas por hectárea. Una verdadera hazaña.

“En Israel, si llegamos a 80 toneladas métricas por hectárea, lo consideramos un éxito. Aquí estamos llegando a las 120 toneladas métricas, así que es un gran logro”, afirmó en perfecto español Haim Livne, asesor israelita de la firma desarrolladora Rizkalla.

“Conozco experiencias en El Salvador, México y Guatemala, y puedo decir con todo respeto que la experiencia en Hidropónicas de Nicaragua es un gran éxito. Allá no pasan de las 80 o 90 toneladas métricas por hectárea”, añadió Livne.

Con casi dos décadas de experiencia profesional, Livne identifica tres factores que son las claves del éxito del modelo agroexportador nicaragüense. El primero, la ubicación extraordinaria del Valle de Sébaco, que favorece el cultivo; segundo, el liderazgo y la disciplina de los socios y del equipo de dirección y, finalmente, la asesoría permanente israelí.

Rol y visión de los socios
Para Porro ha sido esencial en el éxito empresarial la perseverancia y visión de los dos socios principales: Agricorp, inversión agroindustrial liderada por Amílcar Ybarra, y Mario Sebastián Rappacciolli, empresario de origen nicaragüense, con otras inversiones en café, banca, comercio e industria.

“Este proyecto, en sus inicios, fue presentado a varios grupos inversionistas, pero solo ellos tuvieron la visión de la importancia y el impacto que tendrá esta tecnología (la hidroponía), para mitigar los riesgos inherentes a la agricultura tradicional. En ese sentido, ellos demostraron tener visión, juicio y perseverancia para asumir el riesgo e impulsar este proyecto pionero”, manifestó Porro.
En los próximos años, los planes son ampliar en trece hectáreas el área de cultivos, para totalizar 23 invernaderos en operación, de una hectárea cada uno.

Además, una vez que Hidropónicas de Nicaragua complete la curva de aprendizaje, estimada entre tres y cinco años, los socios tienen la visión de involucrar a trabajadores, familiares y pequeños productores locales para desarrollar un cluster de vegetales hidropónicos cultivados en invernaderos más pequeños, de 1.000 metros cuadrados.

“La visión de los socios es transmitirles conocimientos y tecnología, para que puedan desarrollar vegetales hidropónicos, como chile dulce o tomates, que serían comercializados a través de Hidropónicas de Nicaragua. Eso podría dejarles una ganancia de US$10.000 anuales, para mejorar sus niveles de vida. Ese es un concepto de responsabilidad social corporativa, de compartir riquezas”, concluyó Porro.

domingo, 31 de octubre de 2010

Lo que todos debemos saber de los Invernaderos Agricolas


Los invernaderos agricolas son áreas preparadas especialmente, para crear condiciones óptimas de desarrollo y productividad para los cultivos. Aunque hace muchos años en las Universidades y Estaciones Experimentales, se cultivaban plantas con fines de investigación en los denominados “green house”, solo desde hace unos cuantos lustros, se viene haciendo de forma comercial en semejantes edificaciones con la denominación de “invernaderos”.

Los invernaderos agricolas tienen la particularidad de proporcionarle a los cultivos, el micro-clima ideal donde puede desarrollar todo su potencial genético. Al tiempo que proporciona ese ambiente adecuado al cultivo, evita la penetración de insectos y crea un ambiente desfavorable a los microorganismos productores de enfermedades. Con el cultivo en invernaderos no hay desgastes de los suelos, en realidad el terreno no se utiliza, actúa solamente como soporte. El suelo es sustituido por una camada compuesta en unos casos, por tres (3) partes de cascarilla de arroz quemada, por una parte de arena. En otros casos se sustituye la cascarilla de arroz, por el mesocarpio del coco o la cascarilla del maní. Esta camada albergará al sistema radicular de los distintos cultivos, las cuales recibirán los nutrientes a través del riego por goteo.

En cuanto a la nutrición, aunque ya se están introduciendo fórmulas completas que se mezclan con el agua del riego por goteo, la mayoría de los invernaderos utilizan tres tanques para preparar individualmente los elementos principales de la nutrición de las plantas. Uno de los tanques se destina para la mezcla de los nitratos (nitrato de calcio y nitrato de potasio), otro para los sulfatos (sulfato de magnesio, sulfato de amonio, fosfato mono-potásico), un tanque para la mezcla de los micros (quelatos de hierro, de cinc, de boro, de molidegno , cobre, manganeso, etc.. Diariamente se les proporcionan a los cultivos todos los nutrientes conjuntamente con el agua de riego. Además se aplican abonos foliares como suplemento y para completar la ración de los micro-nutrientes y elementos secundarios.

Las condiciones que se ofrecen a los cultivos en los invernaderos son tan eficientes, que se logra triplicar la producción. En el caso de invernaderos de tecnología automatizada, se consigue quintuplicar, septuplicar y hasta multiplicar por diez (10) la producción que se obtiene en la forma tradicional a campo abierto.

España está entre los primeros productores mundiales de alimentos en áreas protegidas. Unas 800,000 tareas de terrenos en ese país, están cubiertas de plásticos, o sea, lo que se les ha denominado invernaderos. Solamente en la zona de Armería, tiene bajo ésta modalidad unas 432,000 tareas. En Latinoamérica, México es uno de los principales países que explota esta tecnología en la producción de alimentos. Actualmente tiene bajo techo unas 100,000 tareas de terrenos, en diversos cultivos. Al igual que España, México también está fabricando sus propios invernaculos, para lo cual existen varias compañías que ofrecen todos los componentes de éstas construcciones, tanto para los productores agrícolas mexicanos, como para la exportación a otros países.

La principal ventaja de producir en áreas protegidas, es la calidad de lo producido y también la cantidad. Con ésta modalidad de producción como habíamos señalado, se puede aumentar hasta 10 veces lo que se obtiene a campo abierto. Además se puede producir durante todo el año, no le afecta ni los períodos de sequía, ni las épocas lluviosas. El invernadero, o invernaculo, está en capacidad de regular las altas y las bajas temperaturas, la alta luminosidad como también la baja luminosidad.

El sistema radicular no se ve afectado por la tenacidad del terreno, a consecuencia de unas condiciones físicas muy compactas, como ocurre con los terrenos arcillosos, tampoco por el exceso en soltura la cual se produce en los terrenos muy arenosos. No existe el antagonismo, ni tampoco los efectos que produce un pH excesivamente ácido o alcalino. Los nutrientes fluyen a través del riego por goteo, en la proporción ideal, para que el desarrollo y productividad de los cultivos, se logre al máximo. Lo importante en la tecnología de los invernaderos, es la de seleccionar bien las semillas o plantas que se van a cultivar. Si se seleccionan variedades de altos rendimientos, de una constitución genética que responda a esas condiciones excepcionales que se les brindan en éstas instalaciones, se van a lograr los objetivos esperados. Lo que requiere el productor es hacer previamente el contrato con el comprador, y dejar bien claro el precio y la cantidad de productos que se les va ha producir. Esto tiene mucha importancia, por el carácter perecedero de los alimentos producidos en ésta modalidad y en el sector agropecuario en general.

Precisamente la parte del mercadeo, es que mantiene últimamente a los productores de invernaderos desestimulados, por la irresponsabilidad de los intermediarios en cumplir con los compromisos contraídos. Los diferentes gobiernos que se han sucedidos, han sabido prestar un buen respaldo a ésta forma de producir alimentos. La seguridad en el mercadeo, los buenos precios y sobre todo el cumplir con los compromisos entre intermediarios y productores, debe solucionarse, de ser posible con la intervención del Estado. Otro ingrediente negativo para los productores, es la subida de los precios de los fertilizantes y otros agroquímicos. En algunos insumos se han duplicado los precios y sin embargo en el caso de los ajíes y otros productos de los invernaderos, los precios de venta se mantienen iguales.

Algunos cuidados culturales.

La camada una vez preparada, debe ser esterilizada con un producto que luego no tenga problemas de contaminación en la producción. La siembra ó trasplante se realiza generalmente con plantas obtenidas a través del cultivo en bandeja del propio productor, ó producidas por particulares.

La fertilización se efectúa de forma automática, las malas yerbas que nacen esporádicamente se eliminan manualmente, se deben aplicar regularmente abonos foliares como suplemente nutritivo. En caso de que se presenten insectos y enfermedades, se deben aplicar insecticidas y fungicidas, que sean efectivos y a la vez aceptados por la E.P.A de los E. U.

El productor de invernaderos cuenta con varios aparatos que le indican como marchan las relaciones plantas-“suelo”, las cuales deben ser óptimas. El tensiómetro es para indicar como están las relaciones agua-“suelo” y consecuentemente agua-nutrientes. El peachímetro indica el nivel de acidez o alcalinidad, éste debe indicar de 6.5 a 7.0 para que las condiciones de asimilación de nutrientes, sea la mejor. Los invernaderos son una forma de maximizar la producción agrícola, en una época donde los suelos se están disminuyendo por diferentes razones. La deforestación, la falta de aplicación de métodos de conservación de suelos, la urbanización de los suelos agrícolas, etc., todo esto ocasiona una disminución acelerada de los suelos productivos de alimentos. Para colmar esta situación, el crecimiento demográfico sigue siendo bastante alto 1.2% para la Rep. Dom.(igual para el territorio haitiano), con una densidad poblacional de 185 habitantes por km2.(la densidad demográfica de Haití está en 324 habitantes por km2.).

Por ésta razón expresamos, que el invernadero es una tecnología que conjuntamente con otras innovaciones, da seguridad y confianza a la humanidad, en que una gran parte de la producción de alimentos seguirá incrementándose, desvaneciendo una vez más, las predicciones de Malthus, sobre el crecimiento poblacional versus la producción de alimentos.

jueves, 21 de octubre de 2010

El cultivo de brocoli en invernaderos se perfila como una propuesta potencialmente rentable


A raíz de la visita realizada por una delegación mexicana interesada en la producción de brócoli al INTA San Pedro, y de la gran demanda que existe en el mercado estadounidense, este cultivo se perfila como un producto a tener muy en cuenta.
 
La Estación Experimental Agropecuaria del INTA San Pedro recibió a una delegación mexicana con la que se realizó un interesante intercambio de experiencias realizadas con el cultivo de brócoli. La Dra. Nora Francescangeli coordinó la visita, junto al coordinador de investigación Ing. Agr. Luis Arroyo. El tema principal fue el cultivo de brócoli en invernadero como alternativa al sistema tradicional. 

La Delegación que visitó el país en el marco de un viaje de negocios a Buenos Aires relacionado con cultivos hortícolas, compartió junto a los profesionales de la EEA algunas actividades vinculadas al tema.

“Los funcionarios mexicanos nos habían expresado su deseo de conocer la EEA y sus actividades, a fin de entablar vínculos con organismos e institutos pares de México. En particular manifestaron interés en conocer más sobre las experiencias desarrolladas en la EEASP en brócoli en invernadero”, señaló Francescangeli, responsable de haber llevado adelante esta actividad entre 1999 y 2003 junto a los Ings. Agrs. Héctor Martí (INTA) y María Inés Stoppani, como colaboradora externa.

Por aquel entonces, la experiencia se enmarcó en diversos proyectos de INTA y con el apoyo financiero, sólo en 1999, de ProSur. El objetivo fue obtener información sobre manejo en invernadero de esta hortaliza con alto potencial de exportación, especialmente como producto congelado.

Francescangeli resaltó que el principal interés de los mexicanos reside en analizar los resultados obtenidos en cultivos de brócoli en invernadero realizados con éxito en EEA de San pedro, ya que su país necesita aumentar la producción a través de otros sistemas de cultivo distintos al tradicional (aire libre) para satisfacer la enorme demanda estadounidense, cuyo consumo creció de 0,7 a 2,5 kg/cápita/año entre 1970 y 1994.

Existe un gran potencial de mercado para esta hortaliza, sin dudas. En EE.UU. la superficie cultivada supera las 40 mil Ha. y la producción ronda las 450.000 Ton /año, mientras que en Europa, la superficie cultivada va aumentando paulatinamente, y aunque la producción total en toda la Comunidad Europea no supera las 35.000 Ton /año, en ciertas regiones ha tenido un desarrollo marcado, como por ejemplo en Murcia, donde se pasó de 940 ha en 1989 a 2200 ha en 1993.

En Argentina, no hay registros confiables sobre el consumo de brócoli. Datos de la década de los ’80 indican sólo 0,5 kg/habitante/año; pero durante el periodo 1990/95 los volúmenes históricos de ingreso al Mercado Central de Buenos Aires han crecido un 265% (2285,4 Ton en 1995). La producción se concentra en la zona del conurbano bonaerense, y aunque no hay datos precisos sobre superficie cultivada, la oferta del producto sigue creciendo.

Las propiedades anti-cancerígenas y sus cualidades nutritivas se han difundido en todo el mundo en los últimos años, lo cual va generando un más que apetecible segmento de consumidores que manifiesta una preocupación creciente por la salud.
 
Considerando que EEUU importa alrededor de 45.000 toneladas anuales de brócoli, constituye un mercado potencial para exportar brócoli desde Argentina si se logra la calidad adecuada. Los resultados de los experimentos realizados en la EEASP permiten concluir que es posible producir en la zona brócoli en invernadero con calidad aceptable de exportación.

lunes, 11 de octubre de 2010

Aplicaciones y usos de plasticos agricolas, rentabilidad y conservacion ambiental

Con la crisis actual, cabría preguntarse por qué los agroplásticos no han tenido alzas espectaculares como las que se han dado en los combustibles o el acero ¿Será que sus precios han estado por arriba de los precios internacionales desde hace varios años? 

La respuesta parece ser afirmativa, ya que por ejemplo, en España, un litro de combustible equivale a $18 pesos, y un kilo de polietileno para invernaderos se comercializa en $22 pesos; mientras en México, un combustible similar alcanza $9 pesos por litro y el kilo de polietileno se cotiza en $33 pesos. Si le agregamos un tratamiento UV y el IVA, el precio del polietileno en México está rondando los $45 pesos/kg.

Otros ejemplos
Para cubrir el piso de un invernadero se pueden requerir de cuatro a cinco toneladas de polietileno coextruido, con un calibre de cuatro a seis mill, y su costo puede ser de $40 pesos/kg, con una duración de 12 meses. En la cubierta del mismo invernadero, al utilizar plásticos bicapa o tricapa, con opacidad y difusión de la luz, el costo por kilo puede ubicarse en $50 pesos, con un peso de cinco a seis toneladas. Mientras las empresas nacionales comercializan el polietileno por kilo, los materiales importados se cotizan por metro cuadrado. Como ejemplo, para cubrir un invernadero con doble cubierta con materiales importados, el costo integrado (como parte del invernadero), puede ser de $35 pesos/m2, mientras que la misma cubierta con plásticos nacionales, ronda $70 pesos/m2.
Lo anterior explica por qué el 99% de los invernaderos de doble cubierta (con doble protección y mayor duración) utilizan materiales importados, y al mismo tiempo la razón de que los invernaderos nacionales sean de cubierta simple. Es importante aclarar que algunas empresas constructoras de invernaderos en México (nacionales) utilizan materiales plásticos de importación.

Este tema podría llevarnos a la necesidad de plantear la reforma energética, debido a que — a pesar de ser México un país petrolero — los derivados del crudo (combustibles, gas, plásticos y fertilizantes) están muy lejos de ser competitivos.

Sin necesidad de hacer costosos estudios sobre la falta de competitividad de los derivados del petróleo, sería importante saber qué encarece los costos de producción de los plásticos; de igual manera, saber qué detiene a los formuladores de fertilizantes y al Gobierno para producir nuestros propios abonos y combustibles.
Por ahora, tenemos que conformarnos con la realidad.

Plasticultura
En el campo de los agroplásticos, la llamada ‘plasticultura’ respalda su competitividad mediante la diversificación de productos — desde los famosos acolchados, hasta las películas para ollas de agua, tanques con membranas antialgas o de gran resistencia a los ácidos de los fertilizantes, o las bolsas tricapa para cultivos hidropónicos, sin olvidar los anillos (clips) para sujetar el tallo, los formuladores de productos de plástico han encontrado un nicho muy relevante, que lo mismo le interesa a un productor de clips de Holanda, Israel o Canadá.

Digamos que en un complejo de invernaderos de 20 hectáreas, el consumo de clips puede llegar a ser de seis millones de unidades.

Es decir, que para un productor de clips, simplemente con captar un mercado de 100 hectáreas de alta tecnología necesitaría producir 30 millones de unidades. Además, está la rafia con tratamiento UV, los soportes para el racimo y hasta las medias lunas que convierten el cultivo en una telaraña de plástico.

Es evidente que algunos productores prefieren escatimar gastos y evitar la compra de soportes para su cultivo. Sin embargo, al tratarse de un cultivo de alto rendimiento — donde una planta puede producir hasta 20 kilos de tomates — el costo de 10 anillos es mínimo, comparado con el valor de los frutos caídos; o peor aun, cuando evaluamos el número de tallos fracturados por el peso de los tomates.

Es decir, que no obstante lo que pueda parecer un exceso de plásticos, es en realidad una herramienta para alcanzar alta productividad.

Mayor eficiencia
Lo mismo podemos decir de los sistemas alternativos, como son los ductos de calefacción de polietileno. Las llamadas ‘salchichas’ resultan indispensables para transportar el calor dentro del invernadero. 

Podríamos decir que sin salchichas no hay hotdog, ya que su empleo permite generar mayores rendimientos y utilidades reales en las primeras fases de aprendizaje de la tecnología de los invernaderos. Para explicar lo anterior, tenemos un ejemplo muy claro.

Un nuevo proyecto de una a cinco hectáreas, ubicado en una zona templada o fría, requiere de ciertas unidades de calor (kW, kCal o Btu) para elevar la temperatura, y su difusión mediante ventiladores no es eficiente a menos que se haga a través de los ductos de polietileno. Por otra parte, ningún proyecto menor a cinco hectáreas puede amortizar fácilmente la inversión de un sistema de agua caliente, que se ubica actualmente entre $180 y $220 pesos/m2.

En cambio, los sistemas de calefacción de aire forzado — que utilizan mangas de polietileno — tienen un costo aproximado (con calentadores y ductos) de $55 pesos/m2. Esta menor inversión, permite alcanzar la temperatura deseada con una rápida recuperación. Así de simple es el plástico.

Conservación del ambiente
Para terminar este artículo sobre el tema de la plasticultura, es necesario recalcar que, así como los usamos, también debemos considerar el reciclado y su aplicaciones en industrias derivadas que puedan ser de utilidad.
Lo que no podemos hacer con los plásticos, es abandonar los desechos a la intemperie, ni tampoco contaminar el suelo al enterrarlos. Debemos considerar el reciclaje como una forma de conservación del medio ambiente.

Actualmente, existen muchas empresas dedicadas a la transformación de los desechos del plástico. Debemos ponernos en contacto con éstas, aunque se encuentren lejos de las áreas donde se ubican los invernaderos.

martes, 28 de septiembre de 2010

Tienen invernaderos relevancia económica y social

La relevancia económica de los invernaderos es su producción todo el año y la oferta permanente, productos de mayor calidad y acceso a mejores mercados, que permiten generar polos de desarrollo.



El sistema de agricultura protegida y de invernaderos crece a un ritmo de mil hectáreas (has) al año durante la presente administración, informó la Secretaría de Agricultura.

La superficie total de invernaderos es de 9 mil hectáreas, y los estados que registran mayores extensiones son: Sinaloa con 2 mil 526 has (26.6 por ciento); Baja California Norte con mil 314 has (13.8 por ciento); Baja California Sur con mil 268 has (13.3 por ciento); Ciudad de México con 978 has (10.3 por ciento); Jalisco con 619 has (6.5 por ciento); San Luis Potosí 499 has (5.3 por ciento) y Colima con 418 has (4.4 por ciento).

Bajo este sistema de producción se cultiva pimiento, tomate, chile habanero, hierbas aromáticas, fresas, papaya, plantas de ornato, flores, así como de berry, zarzamora y cebollín, entre otros.

Francisco López Tostado, subsecretario de Agricultura, en entrevista dijo que el cambio climático ha propiciado que se encuentren nuevas formas de producción en el campo, y que las solicitudes recibidas son de 734 proyectos con 2 mil 896 hectáreas para 6 mil 275 beneficiarios, que requieren casi de 2 mil 440 millones de pesos.

Sagarpa se encarga de impulsar la organización de productores para que puedan realizar proyectos viables a fin de que cuenten con un crédito de 35 por ciento del valor del mismo, que es a riesgo compartido para que en determinado plazo regrese esos recursos al Fideicomiso de Riesgo Compartido Agencia Promotora de Agronegocios (FIRCO). Un requisito es que aquéllos cuenten con un agente técnico de manera sostenida. La formalización de autorización lleva como máximo 65 días, acumulados desde la entrega de la solicitud hasta la firma del convenio.

El 65 por ciento restante lo aporta el productor con recursos propios o que obtienen a través de los Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura (FIRA) y Financiera Rural.

El funcionario expuso que en la agricultura controlada, con malla sombra se producen 160 toneladas de tomate por hectárea; en un invernadero con  tecnología media y mejor sustrato, se logran 350 toneladas por ha; y en invernadero de alta tecnología 500 toneladas por ha.

La agricultura protegida tiene importancia ambiental eficiencia en el uso y manejo de recursos naturales (agua) y de insumos (agroquímicos), así como uso de sistemas de energía renovables.

Además hay que destacar su lado social al generar ocho empleos permanentes por hectárea, genera polos de desarrollo, incrementa nivel de vida.

La relevancia económica de los invernaderos es su producción todo el año y oferta permanente de cluster (productores organizados y en alianza); productos de mayor calidad y acceso a mejores mercados.

Si bien este sistema de producción en el país inició en los años 70´s,  ha sido en los últimos 10 años que su uso se ha acelerado.

La agricultura protegida puede utilizarse en todos los cultivos, pero se emplea principalmente en hortalizas.

Se trata de una actividad cuyo 60 por ciento de producción se orienta al mercado de exportación, principalmente Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y Japón En el mercado nacional, 20 por ciento de los tomates en venta son producidos en invernaderos.

Chile manzano en invernadero, ventajas productivas y de mercado

El chile manzano se produce por lo común a cielo abierto y en condiciones de temporal, empero cuando se cultiva bajo invernadero y se utilizan semillas mejoradas, puede incrementar hasta 300% sus rendimientos y se obtienen frutos de alta calidad y larga vida de anaquel, que llegan hasta 30 pesos por kilo en el mercado.



Los sistemas de producción que se emplean para cultivar el chile manzano en nuestro país, se caracterizan por ser a campo abierto y bajo condiciones de temporal, donde se alcanzan rendimientos promedio de 20 toneladas de chile por hectárea (ha) al año. Mientras tanto, en condiciones de invernadero se llegan a obtener aproximadamente 80 toneladas de chile por ha al año.

Cabe señalar que el ciclo productivo de ésta planta varia de un año a un año y medio y tiene una vida útil de hasta cinco años o más en los sistemas intensivos, ya que en los huertos familiares puede durar 15 años o más si se atienden adecuadamente las enfermedades y plagas que la afectan.

La diferencia entre la producción que se obtiene a campo abierto y la que se consigue en invernadero es notoria, como también lo es la inversión que se requiere en un sistema y otro, por eso para recuperar la fuerte inversión de los invernaderos, los especialistas recomiendan programar la siembra del chile manzano de tal forma que se coseche en épocas donde el producto alcanza su mayor precio, además de que bajo este sistema se tiene la opción de producir alternativamente otros cultivos, como el jitomate.

Mario Pérez Grajales, especialista en chiles manzano, señaló que “es importante cosechar los chiles del mes de febrero al mes de junio, que es cuando vale más, porque en ese momento los productores de cielo abierto no tienen cosecha o tienen muy poquitos chiles; de esta manera podremos recuperar los costos del invernadero”.

En este sentido refirió que en un estudio realizado –hace tres años- por investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo (Uach), se calculó que la relación costo-beneficio de cultivar chile manzano bajo invernadero era de uno por uno punto cinco, es decir, por cada peso invertido se obtienen 1.5 pesos, vendiendo en el mercado a 14 pesos el kilo, como precio más bajo y a 30 pesos por kilo, como precio más alto.

El investigador del Departamento de Fitotecnia de la Uach, mencionó que la superficie sembrada a nivel nacional con este tipo de chile es de aproximadamente mil 500 hectáreas (has) en campo abierto, mientras que alrededor de 40 mil has son de invernadero, mismas que están distribuidas en el Estado de México, Michoacán y Veracruz.

En México, las entidades con mayor superficie destinada a este chile originario de Perú son: Michoacán,  Puebla, Veracruz, Estado de México y en menor escala Chiapas y Oaxaca. Y su consumo es insustituible en zonas de la sierra norte de Puebla, en Toluca, Michoacán y Morelia, donde forma parte de los hábitos alimenticios.

Climas idóneos para el manzano

El experto explicó que, los climas idóneos para el desarrollo del chile manzano son los de transición, es decir, aquellas zonas de sombra donde se mezcla el aire caliente con el viento frío, es por ello que en campo abierto se le siembra bajo la sombra de árboles como el pino, aguacate o durazno. La temperatura óptima para su crecimiento se encuentra entre los 18 y 20 grados centígrados, por eso cuando se cultiva en invernadero debe emplearse un plástico lechoso que proporcione 50 por ciento de sombra a las plantas.

Además –sostuvo- que cultivar el chile manzano bajo invernadero permite tener una mejor calidad en los frutos pues se tiene control de las condiciones climáticas y ambientales, así como un mejor manejo de plagas y enfermedades que lo dañan, tales como “la secadera del chile”, la araña roja y la mosquita blanca.

“Los frutos obtenidos de plantas en invernadero presentan una mayor vida de anaquel, que puede durar hasta 25 días después del corte, sin que necesite de refrigeración, mientras que los frutos cosechados en campo duran un promedio de 5 días”, destacó Pérez Grajales, quien próximamente publicará sus investigaciones acerca de éste cultivo, en un libro llamado “Chile Manzano”.

En la actualidad, investigadores de Chapingo ya cuentan con tres variedades desarrolladas de chile manzano, las cuales fueron bautizadas con el nombre: “Chapingo Amarillo”, “Zongolica por Puebla” y “Puebla”, todas ellas dan frutos macizos de color amarillo, con pericarpio grueso de medio centímetro.

Agricultura e inversión protegidos

La agricultura protegida es una tendencia que ha modificado las formas de producir alimentos y que genera múltiples ventajas para los productores del campo.



Cultivos agrícolas fuera de su ciclo natural y en menor tiempo, capaces de enfrentar con éxito plagas y enfermedades, con mejores rendimientos en un espacio reducido, sanos y con un mejor precio en los mercados, es posible obtenerlos a través de la agricultura protegida.

Una de las tecnologías más conocidas que engloba este concepto son los invernaderos, pero también incluye túneles, microtúneles, casa sombra, cubiertas de plástico, acolchados plásticos, mallas, pantallas térmicas, mallas de diversos tipos o cortinas rompevientos.

Los cultivos hortícolas y ornamentales –apuntan especialistas de la Universidad Autónoma de Chapingo—experimentan una tendencia cada vez más marcada a obtener producción anticipada o fuera de estación y en condiciones diferentes a aquellas en las que tradicionalmente dichos productos se cultivaban a campo abierto, lo cual ha creado la necesidad de usar diversos sistemas y estructuras de protección de los cultivos para forzar su desarrollo. Esta actividad se conoce como agricultura protegida.

Además de las ventajas agronómicas, el empleo de la agricultura protegida permite a los agricultores obtener mejores precios por sus productos agrícolas, ya que pueden producir fuera de temporada. Esto se traduce, evidentemente, en un mejor ingreso. 

La necesidad de producir alimentos en forma más rápida y eficiente, protegiéndolos de los daños que generan climas extremos, son aspectos fundamentales para el surgimiento de la agricultura protegida.

Existen diversos factores que inciden sobre los cultivos cuando se desarrollan a campo abierto --señalan los agrónomos--, que dan como resultado bajos rendimientos. Entre éstos se encuentran baja fertilidad del suelo, enfermedades, plagas, competencia con otras plantas, condiciones climáticas poco favorables como falta de agua, bajas o altas temperaturas, así como métodos y técnicas inadecuadas de cultivo.

  La agricultura protegida implica el uso de métodos y estructuras que permiten brindar a los cultivos condiciones favorables para su desarrollo, lo cual se traduce en altos rendimientos.

Los elementos enfocados a proteger cultivos son diversos. Los acolchados y cubiertas flotantes se emplean para cubrir terrenos agrícolas con cultivos; las cubiertas de mallas para disminuir luminosidad y evitar el daño de insectos y granizadas y los mini invernaderos o micro túneles para plantas y regiones con necesidades específicas.

Los invernaderos actuales cuentan con dispositivos automáticos y equipos para controlar los principales factores climáticos, volumen de riego, nivel de fertilizantes o humedad, por ejemplo.

No obstante las múltiples ventajas que brinda la agricultura protegida, en todos los casos se debe completar con sistemas eficientes de riego, así como cuidados y prácticas de cultivo apropiadas a cada cultivo.

domingo, 26 de septiembre de 2010

¿Es posible mantener un invernadero sin que cueste dinero?

Quizá, para los productores agrarios que trabajen con invernaderos de elevadas necesidades energéticas (flores, ornamental, tomate en épocas frías...) la respuesta sea claramente un No.

Sin embargo, el nuevo enfoque que la agricultura moderna nos ofrece, y sobre todo el impulso que está tomando el ahorro energético en los procesos de producción agraria, nos puede hacer cambiar de opinión. La universidad Politécnica de Valencia ha presentado recientemente un proyecto que muestra como es posible mantener un invernadero de elevadas necesidades energéticas con un gasto energético mínimo. Eso sí, ciertas condiciones son necesarias; un clima determinado, y un acuífero confinado próximo. A continuación os muestro la introducción de este proyecto. Los que estéis interesados en éste podéis consultarlo en la cátedra de proyectos de la UPV (ETSIA). Para más información, Estia.upv.es.

"Hoy en día, los sistemas de control térmico del ambiente son utilizados en muchos sectores productivos además del sector doméstico, y se encuentran incorporados en aplicaciones muy diversas. En el sector agrario se aplican en diversos procesos productivos como granjas, invernaderos o la industria cárnica. Los invernaderos dedicados a la producción de flores y plantas ornamentales han sido tradicionalmente los pioneros en la aplicación de técnicas de control de la temperatura, además de otras variables del ambiente del invernadero, debido a que es una producción intensiva en la que el consumo de energía constituye un gasto importante que conviene optimizar.

En este tipo de sistemas productivos, caracterizados por las elevadas necesidades energéticas (ENE), hay dos aspectos de gran interés para la Ingeniería, el aporte de energía y el control automatizado de las variables que influyen en la producción. Todos estos procesos necesitan una fuente de energía para mantener un nivel óptimo en la temperatura del ambiente. Los combustibles fósiles que se utilizan actualmente se encuentran siempre en tela de juicio debido a sus características más importantes: son recursos limitados y son productos importados. Estas dos propiedades los convierten en productos con precios inciertos y por lo tanto de gran importancia en actividades con gran consumo de combustible. A esta incertidumbre ya tradicional (desde la primera crisis del petróleo de 1973) se ha unido recientemente otro aspecto negativo: el consumo de combustibles fósiles produce dióxido de carbono considerado como el mayor responsable del efecto invernadero y consecuente calentamiento de la atmósfera de la Tierra. Se están poniendo en marcha, desde hace tiempo, diversas actuaciones como son: a) el ahorro energético mediante el uso de sistemas tradicionales más eficientes y mejor aislamiento de los recintos, b) fuentes de energía rápidamente renovables, como son la energía solar y la energía eólica, y c) sistemas de calentamiento que aprovechan parte de la energía del medio ambiente para obtener una temperatura superior, como la bomba de calor.

La aplicación de energías renovables para el calentamiento del ambiente requiere de un sistema de almacenamiento de energía que cubra el desfase que existe entre el periodo con disponibilidad de energía y el periodo de necesidades energéticas. En cuanto a la automatización del control de las variables del invernadero, en los últimos años se está viviendo una auténtica revolución debido al desarrollo de la informática y a las comunicaciones. El sistema de control simplemente automático ha sido muy utilizado en los invernaderos. En la actualidad se está implantando el control informático, y en un futuro no muy lejano se podrá acceder al control del invernadero con las nuevas tecnologías de las comunicaciones. El presente trabajo de investigación pretende estudiar un sistema alternativo para cubrir las necesidades energéticas de un invernadero ENE dedicado a la producción de planta ornamental. Se trata de incorporar un proceso de "reciclaje energético" mediante el almacenamiento de energía durante unos meses en los que el invernadero recibe energía solar en exceso, para su posterior reutilización durante los meses en que tiene necesidades de energía. A este método se le denomina Sistema Estacional de Almacenamiento de Energía (SEAE). Los SEAE se están utilizando en la actualidad para la calefacción de viviendas, en las que unos paneles solares térmicos de media temperatura calientan agua durante el verano, la almacenan en depósitos enterrados y aislados térmicamente.

El agua caliente es extraída en invierno para calentar las viviendas mediante la técnica del suelo radiante, donde una temperatura de 35 ºC es suficiente. En el presente trabajo se van a considerar los acuíferos naturales como acumuladores estacionales de agua caliente, los cuales, según diversas investigaciones(Moltz et al, 1981; Chi Fu Tsang et al, 1991), son depósitos muy apropiados para este tipo de aplicaciones. Según estos investigadores se puede recuperar en invierno hasta un 70% de la energía que se almacenó en verano.

En este trabajo se abordará el estudio de un SEAE para satisfacer las necesidades de energía de un invernadero ENE para la producción de plantas ornamentales. El sistema captador de energía lo constituye el propio invernadero, una bomba de calor coge la energía del aire del invernadero en periodos en los que hay exceso de energía en el invernadero, calienta el agua y la almacena en un acuífero de manera estacional. En invierno el agua caliente es extraída y utilizada a su temperatura de extracción para calentar el invernadero. En el trabajo también se diseña el software para el control del ambiente térmico del invernadero."

Fracasan 60% de invernaderos de hidroponia por falta de capacitación



El 60 por ciento de los invernaderos de hidroponía —en su mayoría de pequeños empresarios— han fracasado por desconocimiento de productores, falta de capacitación de técnicos y de mercado; bien llevado y asesorado, un invernadero sólo tiene un riesgo de pérdida de dos por ciento, informó Felipe Sánchez del Castillo, investigador de la Universidad Autónoma Chapingo.

Los estados donde se registra la mayor producción en invernaderos de hidroponía son Jalisco, Sinaloa, Sonora, Baja California, Oaxaca, Puebla, Estado de México, Michoacán y Morelos, donde se cultivan jitomate, pepino, chile pimiento, hortalizas, fresas y flores dcomo crisantemos, rosas y claveles.

Explicó que los invernaderos de hidroponía son una alternativa de producción, pues tan sólo en Sinaloa se siembran a cielo abierto 30 mil hectáreas de jitomatey se produce un millón y medio de toneladas al año; mientras, en un invernadero esa misma producción se obtiene en cinco mil hectáreas.

De la producción de jitomate que se exporta a Estados Unidos, 51 por ciento es de invernadero, lo que significa un crecimiento en el mercado.

Indicó que hace falta fortalecer la producción de cultivos en invernaderos de hidroponía y capacitación técnica. “Un claro ejemplo se presenta en la producción de flores de exportación; México envía 2 por ciento de su producción a Estados Unidos cuando aquí se tienen los mejores climas, mano de obra y la cercanía geográfica, en tanto que Colombia exporta 90 por ciento de plantas ornamentales, pese a la distancia, al igual que Ecuador y Costa Rica”.

Ante esta situación, la Universidad Autónoma Chapingo inició la capacitación de técnicos para asesorar y dirigir a los productores que así lo requieran, y dada la expansión de invernaderos en el país, se requieren al menos tres mil técnicos especializados. Hasta el momento, esta casa de estudios ha capacitado a más de 500 profesionistas.

El investigador detalló que en el año 2000 se contaba con mil hectáreas para la producción de cultivos en invernadero de hidroponía, y para el 2010 se tienen 15 mil hectáreas en todo el país.

La creación de invernaderos representa una alternativa para el desempleo pues “actualmente se registran un millón y medio de empleos de tiempo completo en los invernaderos que se asientan en 15 mil hectáreas y  además son bien remunerados”.

martes, 14 de septiembre de 2010

Precio m² de Invernadero en Venezuela Junio 2010


Cuando un cliente piensa en Invernaderos lo primero que le interesa saber, es el precio por m2 de Invernadero,  sin considerar un sin fin de variables complementarias a su precio, por lo que replican cotizame el precio full, es por ello, y por la centenas de solicitudes mensuales, que hemos establecido para este mes de Junio 2010 un precio, promediando los 10 distribuidores y fabricantes más importantes en Venezuela.

Llegando al Valor actual 2010 de Bs. 300 X m², este precio full, incluye las siguientes partidas; (suponiendo que el cliente sembrara hortalizas dentro del mismo.)

DATOS TÉCNICOS:

Cobertura Designada Polietileno 180 µ AF UVA DIFF para Techo 150 µ para Cortinas

Altura de Canalón 4.25m

Frente de Gablete 5 x 9,6 m = 48,00 m + 2 corredores de 2.5m = 53 m

Frente de Canalón 10 x 4 m = 40 m

Resistencia contra vientos 150 Km. / h

Carga de Entutorado 30 Kg / m²

ESTRUCTURA Y VENTILACIÓN:

• Estructura de Acero Galvanizado + Accesorios + Perfiles de Cierre de Aluminio.

• Portones de 2,3 m. x 2.1 m.: 2 unidades + Pabellón de Entrada de 4 m. x 4 m.

• Sistema de Entutorado + Cables Transversales + Cables de 2.5 mm.: 10 filas/gablete.

COBERTURA, EQUIPOS Y ACCESORIOS:

• Polietileno 180 µ AF UVA DIFF para Techo y 150 µ para Cortinas.

• Solerside/Palrig en el Zócalo en el Contorno de la Estructura.

• Malla contra Insectos 50 mesh (0.3 mm de apertura) para Aperturas en Techos y Laterales.

• Tubería de Desagüe del Canalón: 6 Unidades.

a) Estructura + cobertura según detalle Marca TELMAN, Modelo Lior 9.6 2.120 m² *, incluye replanteo, vaciado de Fundaciones e Instalación  total del Invernadero.

*Exento de IVA y calculado según tasa de cambio de 2.60 por 1 US$

Elementos Adicionales:

1. Sistema de Riego por Goteo: Cabezal principal de  filtrado (Grava+Disco), equipado de sistema de retrolavado manual,  tubería de distribución, 12 líneas de goteo por cada nave de 9,6 m;  goteros espaciados a 33 cm, programador de riego sencillo, 02 subcabezal con válvula de bola y válvula solenoide, 01 inyector de fertilizantes  venturi ¾” y conexiones. Incluye Equipo de Bombeo 3 HP con arrancador  eléctrico directo 220 V.

2. Sistema de Riego por Nebulización Super Foger para  manejo en temperaturas altas y humedad relativa baja, Sistema de  nebulización con nebulizadores dobles con sistema antigota.  Espaciamiento entre nebulizadores 1,5 X 3,2 m., gotas de 90 micrón,  bomba 3HP, 3500 RPM y automatización. (El cliente aportará el alambre  para el amarre de las tuberías aereas)

3. Fertilizantes solubles Haifa Chemicals (30 sacos de Polyfeed triple 18, 20 sacos de Polyfeed 15-9-30)

4. Cobertura Plástica Mulch para las Camas de cultivo (02 rollo de 1.000m/L)

5. Instrumental

01 Combo medidor de pH/EC

02 Termómetro/Higrómetro

02 Extractometros (para toma solución suelo)

01 Tensiómetro de Mercurio

6. Recubrimiento de Polietileno co-extruido  Blanco-Negro para cobertura interna de piso. (para mejor control de  malezas y polvo e incremento de la reflexión y distribución de la luz  para las plantas)

7. Canteras de polipropileno 700 Micron (20 cm x 40 cm x 20 cm) Total 2.000 ml

8. Diez (10) unidades de ventiladores 28”, Corriente de aire de 16.000 – 19.000 m3/h. Guarda-Motor, cables y tablero de control.

Adicional se incluye:

A.- Capacitación y Entrenamiento en la operación y mantenimiento de los sistemas instalados.

B.- Planos a detalle en formato AUTOCAD

C.- Manual de Operación y Manejo del Sistema.

D.- Asistencia técnica durante el primer ciclo de producción.

1.) Entrega de Materiales:

Estructura y cobertura del invernadero: Aprox. 90 días, despues de firmar el contrato/acuerdo entre las partes.

Elementos adicionales: A partir de 20 dias desde comienzo de instalacion del invernadero.

2.) Instalación del Invernadero: Inmediatamente al tener el terreno nivelado según nuestras indicaciones.

Ítems bajo responsabilidad del productor:

-Trabajos de nivelación del terreno: 0-0,5 % para el frente de gablete (Ancho) y 1,5-2,0 % para el frente de canaleta (Largo).

- Ubicar la Mano de obra para las labores de vaciado de las bases y de instalación del Invernadero: Hasta 10 trabajadores.

3.) Tiempo Estimado de Instalación: Se prevé un tiempo de instalación de aproximadamente 90 días, considerando las condiciones climatológicas

4.) El cliente suministrará el alojamiento al Técnico Jefe de Instalación, cerca del área de construcción.

Pagos:

70% Inicial con la firma del contrato.

20 % Al inicio de la instalación.

10 % Al finalizar la instalación.

Los precios indicados en la presente cotización se realizaron tomando como base una tasa de cambio de Bs 2,60/US$, en caso de producirse una  variación de la misma a partir de la presente fecha y antes de la  entrega del Invernadero, la empresa realizará los ajustes  correspondientes.

Espero que les sirva de provecho a nuestros amigos proyectistas a la  hora de hacer estimaciones dentro de los planes de inversión.

Ing. Eliecer Rodriguez.

0414-2416200

Publicado originalmente en: Guarico.com.ve

sábado, 11 de septiembre de 2010

Construye un invernadero barato y casero

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En este enlace podemos seguir la construcción de un invernadero casero de 5 metros por menos de 20 €!!

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martes, 7 de septiembre de 2010

COSTOS Y RENTABILIDAD DE LA HUERTA HIDROPONICA POPULAR

      Además de ser una actividad muy productivas, la HHP es compatible con las tareas del hogar, el estudio y los oficios normales de cada uno de los miembros de una familia. El sistema no exige exclusividad, pero sí constancia y dedicación de una pequeña cantidad de tiempo diario. Es una actividad complementaria, que puede ser desempeñada en conjunto por todos los miembros de la familia de acuerdo con el tiempo libre que cada uno esté dispuesto a dedicar a la huerta.

Los beneficios que se pueden derivar de la Hidroponía Popular se pueden dividir en dos grupos: los de tipo social y los de tipo económico, que se expresan como rentabilidad o ingresos netos.

Beneficio Social

El beneficio social se obtiene como producto del cambio de las condiciones de vida de las familias, considerando una mejor calidad de la alimentación, la protección de la salud y la obtención de ingresos. Los nuevos ingresos permitirían autofinanciar el funcionamiento y la expansión de la huerta, además de cubrir pequeñas necesidades diarias que antes estaban insatisfechas.

El beneficio también se refleja en el cambio de actitud de las familias y de las comunidades, que dejan de ser miembros pasivos para convertirse en miembros activos en el proceso de su propio desarrollo. Es importante resaltar cómo los niños asumen actitudes muy positivas a través

 

de estas actividades productivas, que aparte de permitirles cosechar productos comestibles, les da la posibilidad de adquirir tempranamente conocimientos prácticos que les hacen menos abstractas algunas áreas del saber, como sucede con la química, la biología y otras.

 

Rentabilidad Económica

El beneficio económico o rentabilidad es la que se espera obtener mediante la explotación continuada y sistemática de HHP en superficies superiores a 30 metros cuadrados de cultivos, buscando obtener un rendimiento económico por los gastos incurridos y el trabajo realizado.

A modo de ejemplo:

Un adecuado manejo de las HHP ha demostrado en distintas experiencias y ensayos que el costo total de la producción por metro cuadrado se paga con la venta de 13 lechugas, estimándose además una pérdida de tres lechugas por metro cuadrado y por cosecha.

Es imprescindible para ello establecer una programación que incluya todas las etapas por las que atraviesan los cultivos seleccionados como más promisorios, considerando condiciones ambientales, posibilidades técnicas de manejo y mercados disponibles para la venta. Lo importante es tener algún tipo de producto disponible para la venta en todas las épocas del año.

Para determinar la rentabilidad económica es necesario definir los costos de producción, el precio de venta y la diferencia entre éstos dos o la utilidad. Los costos de producción son de dos tipos:

-       costos de instalación de la huerta, y

-       los costos necesarios para que funcione en cada período

productivo.

Los costos de instalación incluyen el valor de los contenedores, los plásticos, los sustratos, las mangueras, las herramientas y toda la inversión necesaria para empezar. Esta será amortizada a lo largo de varias cosechas. También se consideran aquí los equipos necesarios para la preparación, almacenamiento y aplicación de los nutrientes y los insecticidas naturales, tales como bidones, baldes, atomizadores y otros.

 

Los costos de funcionamiento comprenden el agua, los nutrientes, el aceite y los productos para el control de las plagas cuando hay que comprarlos (ajos, ajíes), un cuaderno para anotaciones técnicas y contables, y la mano de obra.

Para comprender mejor el tema de la rentabilidad presentaremos un ejemplo con una de las especies más aceptadas, tanto por los cultivadores como por los consumidores, como es el caso de la lechuga. Determinaremos el costo de producción en el sistema de Raíz Flotante que es el preferido por quienes tienen el propósito de establecerse como empresa rentable, ya que la producción se logra en menos tiempo y con menor esfuerzo físico, pero con mayor dedicación y constancia:

Sabemos por las clases anteriores que en el sistema flotante podemos obtener 31 lechugas adultas por metro cuadrado, de tal forma que determinamos el costo de producción por metro cuadrado de cultivo.

Cuadro 1. Costos fijos de instalación

clip_image001

Insumo imputable

Costo

total/m2 US $

Amortización

número de cosechas US $

Valor por m2

Contenedor de madera

4,70

20

0,23

Plástico negro

0,36

5

0,07

“Plumavit”"

1,29

5

0,25

Herramientas

1,03

10

0,10

Equipo

1,51

10

0,15

Mano de obra

2,05

10

0,20

Sub total

 

 

1,00

Imprevistos

 

 

0,50

Total costos fijos m2

 

 

1,50

 

clip_image001[1](Cambio aplicado: CH$ 385 por US$ 1.00, febrero 12 de 1993)

En algunos países deberá considerarse además el costo de las coberturas para proteger los cultivos del exceso de sol, de las heladas o de

 

las lluvias ácidas, lo que aumenta el valor de los costos por metro cuadrado en aproximadamente US$ 1,5 - 2,0

Cuadro 2. Costos variables de producción (para una cosecha)

clip_image002Insumo                                                                                       Costo      Valor imputable

total/m2       por m2/cosecha

US$               US$

31 Plántulas de almácigo de 35 días                                               0,48             0,48

Solución nutritiva                                                                          0,63             0,63

Insecticidas naturales                                                                   0,05             0,05

Mano de obra                                                                              1,80             1,80

Sub total                                                                                                                                                                2,96

Imprevistos 5%                                                                                                                                                      0,15

Total costos variables                                                                                     3,11

Costo Total (costos fijos más costos variables)                                                  4,61

Ingresos

Estimando pérdidas del 9 por ciento sobre 31 lechugas, obtenemos 28 unidades, cuyo precio de venta fue estimado en US$ 0,31. Lo anterior nos permite un ingreso bruto de US$ 8,68/m2.

Utilidad =       Ingreso Total - Costo Total

Utilidad =      8,68 - 4,61 = 4,07 US$ por m2/cosecha de

lechugas

Utilidad                                 4,07

I.R.=------------------------- x 100 =----- x 100 = 88,28 %

Inversión Total                        4,61

I.R. (Indice de Rentabilidad) = 88,28 %

 

Se debe enfatizar que dentro de los costos está considerado el valor de la mano de obra aportada por la familia, con lo que se tiene el doble beneficio del empleo más la rentabilidad del cultivo. Los costos fijos calculados en el ejemplo podrían ser menores si se utilizaran maderas de segunda mano o usadas. En muchos países es posible conseguir "palets" o tarimas para estibar carga en los puertos marítimos o aéreos, que al desarmarlos dan tablas de buena calidad y de dimensiones muy uniformes.

El anterior ejemplo puede ser considerado como una base para determinar la rentabilidad de otros cultivos, que puede ser diferente dependiendo de las ventajas comparativas o de factores adversos que existan para el cultivo y la comercialización de algunas especies. Hay especies más convenientes en unos países que en otros pero, en general, en la mayoría de ellas la rentabilidad económica es alta, especialmente en el cultivo de la lechuga, que en todos los países ha demostrado ser el mejor cultivo tanto del punto de vista técnico como económico.

Como hemos visto las Huertas Hidropónicas Populares permiten obtener beneficios sociales y económicos. Depende de la dedicación y constancia el que estos beneficios se transformen en una realidad que ayudará a mejorar la calidad de vida de las familias.

Planifique su tiempo y empiece a instalar una HHP y si sigue con esmero las recomendaciones ofrecidas antes de 90 días tendrá la primera cosecha de distintas hortalizas, y plantas medicinales o aromáticas.