jueves, 27 de enero de 2011
Calidad de exportacion
miércoles, 10 de noviembre de 2010
EMPRENDA SU TIENDA DE HIDROPONIA
Chiles-tech, lo último en hidroponía
En las instalaciones de Hidropónicas de Nicaragua, localizadas en el municipio de Sébaco, a 100 kilómetros al norte de la capital, hay una intensa actividad productiva, a pesar de que es sábado. El epicentro está localizado en dos áreas: invernaderos y planta de empaque.
En ambas, durante el periodo de cosecha, que comprende de octubre a abril, se labora con un “sentido de urgencia”, para garantizar al consumidor final en Estados Unidos, un chile dulce (pepper) fresco, madurado al 80%, sin golpe alguno, totalmente inocuo, con una textura idónea y un sabor dulzón, exquisito.
La primera etapa de la “ruta crítica” está en los invernaderos. Funcionan diez, con una hectárea de extensión cada uno, instalados con tecnología israelí provista por la compañía Rizkalla (Riesgo de Dios, en hebreo). La firma ha montado también proyectos similares en El Salvador, Guatemala y México.
En cada invernadero se siembran y cosechan un total de 30.000 plantas. Mediante el sistema de riego (por goteo), le hacen llegar a cada una –en forma automatizada– todos los nutrientes que necesita para crecer y lograr mayores rendimientos productivos, como nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, boro, calcio y otros. La fórmula, así como las dosis, se programan a diario, con base en un sistema computarizado.
“En las diversas etapas de su crecimiento, varía la fórmula del alimento, de acuerdo con las necesidades de las plantas. Además, se realizan prácticas agronómicas para contribuir a su desarrollo, hasta alcanzar un chile dulce en óptimas condiciones”, comentó Manolo Porro, gerente general de Hidropónicas de Nicaragua.
Cada invernadero está bajo el cuidado de un equipo humano, compuesto por un agrónomo y siete trabajadores, que monitorean a tiempo completo el comportamiento de cada una de las 30.000 plantas bajo su cuidado. Además, vigilan y cumplen con los llamados “diez mandamientos del invernadero”, que consisten en ejecutar todos los protocolos relacionados con inocuidad, monitoreo fitosanitario, y buscan mantener en excelentes condiciones físicas los invernaderos.
“Fomentamos entre nuestro personal una filosofía laboral, de que cada invernadero es una sala de cuidados intensivos (emergency room), donde hay 30.000 pacientes (las plantas) y siete médicos (equipo de trabajadores). Ellos deben saber cuál es el estado de salud de cada uno de esos pacientes y brindarles el tratamiento adecuado. Ese sentido de urgencia lo descubrimos en el camino y hemos venido poniéndolo en práctica”, dijo Porro.
En el periodo de cosecha, en cada uno de los diez invernaderos el personal asignado vigila a diario una serie de indicadores, que determinan la salud de las plantas. Entre estos datos están: temperatura, humedad relativa, riego y composición de la fórmula.
Además, se encargan de cumplir con las labores agronómicas, entre ellas, mantener las plantas a tres metros de altura, vigilar la maduración de cada chile dulce, observar que no tenga ninguna rajadura o golpe y cortarlo en el momento adecuado.
“El rey sol es el que dicta la madurez en la fruta, así como cuándo y cuánto cortamos”, explicó Porro, “al alcanzar el 80% de maduración, nosotros cortamos, para brindar a nuestros clientes un chile dulce fresco, atractivo y con un gran sabor”. Ese protocolo se cumple, incluso, en fin de semana y feriado.
En reconocimiento, al final del ciclo productivo cada equipo de invernadero recibe un bono extra, basado en los resultados alcanzados, indicó Porro.
Fiesta de colores
La segunda etapa de la “ruta crítica” se lleva a cabo en el área de selección y empaque, donde llegan los chiles dulces que salen de cada uno de los diez invernaderos. Es una zona amplia, industrial, cerrada herméticamente. Aquí se labora cumpliendo con los protocolos establecidos por las certificaciones Buenas Prácticas de Manufactura y Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control (Haccp, por sus siglas en inglés).
El chile dulce que procede de los invernaderos, pasa primero por un proceso de lavado en frío y en calor, para eliminar cualquier vestigio de insectos o de plaga. Inmediatamente se transporta por una banda automatizada, que pesa, selecciona y distribuye cada uno, en la línea de empaque correspondiente.
Este proceso de selección y empaque es una fiesta de colores. Hay tres variedades de chile dulce, que se distinguen por colores tan vivos, que parecen pinturas o fotografías: rojo (variedad conocida como aifos), anaranjado (magno) y amarillo (sunny).
Además de agruparlos por color, los seleccionan por tamaños. Hay cuatro: small (pequeño), medium (mediano), large (grande) y extra large (extragrande). Porro explicó que los favoritos del mercado internacional son los dos últimos (L y XL), los cuales a su vez, son los que contribuyen a alcanzar la rentabilidad del proyecto hidropónico.
“En el ciclo productivo anterior, para estas fechas el 64% de nuestras exportaciones alcanzaron esos tamaños (L y XL), mientras que en el ciclo actual va por el 82%, lo que evidencia una mejoría notable en la curva de aprendizaje. Esos tamaños se logran mediante buenas prácticas agronómicas, eso es algo que hemos venido aprendiendo y experimentando con el tiempo”, aseveró Porro.
Una vez que se completa una caja, por color y tamaño, se procede a etiquetar cada chile dulce con el código correspondiente y la caja pasa a la báscula automatizada, donde debe registrar cinco kilogramos de peso (11 libras).
En ese proceso de empaque final, el inspector de la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria (Dgpsa), del Ministerio Agropecuario y Forestal, puede escoger cualquier chile dulce en forma aleatoria, para inspeccionarlo y corroborar que no hay vestigio de presencia de “mosca mediterránea”, insecto que se hospeda en vegetales y cítricos y que es objeto de alertas fitosanitarias en países como Estados Unidos. Si no encuentra nada, la caja sigue su curso, al cuarto frío.
“El inspector de Dgpsa está a tiempo completo en nuestra planta, todo el año. Tenemos un convenio con las autoridades agropecuarias y su participación ha sido muy proactiva en este proceso de revisión. Inspecciona alrededor del 2% de los productos que exportamos”, explicó Porro.
El gerente general expresó, además, que un representante del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos visita las instalaciones al inicio de la cosecha y, posteriormente, realiza inspecciones no anunciadas, durante el periodo de cosecha. Hasta la fecha, Porro aseguró que no les han devuelto ningún embarque.
Hito empresarial
El presente ciclo productivo, 2007-2008, es el tercero en la corta vida empresarial de Hidropónicas de Nicaragua. En el primero, lograron un rendimiento de 70 toneladas métricas por hectárea cultivada; en el segundo, mejoraron a 90 toneladas métricas. En el actual, la tendencia indica que obtendrán un rendimiento de entre 117 y 120 toneladas métricas por hectárea. Una verdadera hazaña.
“En Israel, si llegamos a 80 toneladas métricas por hectárea, lo consideramos un éxito. Aquí estamos llegando a las 120 toneladas métricas, así que es un gran logro”, afirmó en perfecto español Haim Livne, asesor israelita de la firma desarrolladora Rizkalla.
“Conozco experiencias en El Salvador, México y Guatemala, y puedo decir con todo respeto que la experiencia en Hidropónicas de Nicaragua es un gran éxito. Allá no pasan de las 80 o 90 toneladas métricas por hectárea”, añadió Livne.
Con casi dos décadas de experiencia profesional, Livne identifica tres factores que son las claves del éxito del modelo agroexportador nicaragüense. El primero, la ubicación extraordinaria del Valle de Sébaco, que favorece el cultivo; segundo, el liderazgo y la disciplina de los socios y del equipo de dirección y, finalmente, la asesoría permanente israelí.
Rol y visión de los socios
Para Porro ha sido esencial en el éxito empresarial la perseverancia y visión de los dos socios principales: Agricorp, inversión agroindustrial liderada por Amílcar Ybarra, y Mario Sebastián Rappacciolli, empresario de origen nicaragüense, con otras inversiones en café, banca, comercio e industria.
“Este proyecto, en sus inicios, fue presentado a varios grupos inversionistas, pero solo ellos tuvieron la visión de la importancia y el impacto que tendrá esta tecnología (la hidroponía), para mitigar los riesgos inherentes a la agricultura tradicional. En ese sentido, ellos demostraron tener visión, juicio y perseverancia para asumir el riesgo e impulsar este proyecto pionero”, manifestó Porro.
En los próximos años, los planes son ampliar en trece hectáreas el área de cultivos, para totalizar 23 invernaderos en operación, de una hectárea cada uno.
Además, una vez que Hidropónicas de Nicaragua complete la curva de aprendizaje, estimada entre tres y cinco años, los socios tienen la visión de involucrar a trabajadores, familiares y pequeños productores locales para desarrollar un cluster de vegetales hidropónicos cultivados en invernaderos más pequeños, de 1.000 metros cuadrados.
“La visión de los socios es transmitirles conocimientos y tecnología, para que puedan desarrollar vegetales hidropónicos, como chile dulce o tomates, que serían comercializados a través de Hidropónicas de Nicaragua. Eso podría dejarles una ganancia de US$10.000 anuales, para mejorar sus niveles de vida. Ese es un concepto de responsabilidad social corporativa, de compartir riquezas”, concluyó Porro.
domingo, 31 de octubre de 2010
Lo que todos debemos saber de los Invernaderos Agricolas
jueves, 21 de octubre de 2010
El cultivo de brocoli en invernaderos se perfila como una propuesta potencialmente rentable
lunes, 11 de octubre de 2010
Aplicaciones y usos de plasticos agricolas, rentabilidad y conservacion ambiental
martes, 28 de septiembre de 2010
Tienen invernaderos relevancia económica y social
La relevancia económica de los invernaderos es su producción todo el año y la oferta permanente, productos de mayor calidad y acceso a mejores mercados, que permiten generar polos de desarrollo. | |||
El sistema de agricultura protegida y de invernaderos crece a un ritmo de mil hectáreas (has) al año durante la presente administración, informó la Secretaría de Agricultura. La superficie total de invernaderos es de 9 mil hectáreas, y los estados que registran mayores extensiones son: Sinaloa con 2 mil 526 has (26.6 por ciento); Baja California Norte con mil 314 has (13.8 por ciento); Baja California Sur con mil 268 has (13.3 por ciento); Ciudad de México con 978 has (10.3 por ciento); Jalisco con 619 has (6.5 por ciento); San Luis Potosí 499 has (5.3 por ciento) y Colima con 418 has (4.4 por ciento). Bajo este sistema de producción se cultiva pimiento, tomate, chile habanero, hierbas aromáticas, fresas, papaya, plantas de ornato, flores, así como de berry, zarzamora y cebollín, entre otros. Francisco López Tostado, subsecretario de Agricultura, en entrevista dijo que el cambio climático ha propiciado que se encuentren nuevas formas de producción en el campo, y que las solicitudes recibidas son de 734 proyectos con 2 mil 896 hectáreas para 6 mil 275 beneficiarios, que requieren casi de 2 mil 440 millones de pesos. Sagarpa se encarga de impulsar la organización de productores para que puedan realizar proyectos viables a fin de que cuenten con un crédito de 35 por ciento del valor del mismo, que es a riesgo compartido para que en determinado plazo regrese esos recursos al Fideicomiso de Riesgo Compartido Agencia Promotora de Agronegocios (FIRCO). Un requisito es que aquéllos cuenten con un agente técnico de manera sostenida. La formalización de autorización lleva como máximo 65 días, acumulados desde la entrega de la solicitud hasta la firma del convenio. El 65 por ciento restante lo aporta el productor con recursos propios o que obtienen a través de los Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura (FIRA) y Financiera Rural. El funcionario expuso que en la agricultura controlada, con malla sombra se producen 160 toneladas de tomate por hectárea; en un invernadero con tecnología media y mejor sustrato, se logran 350 toneladas por ha; y en invernadero de alta tecnología 500 toneladas por ha. La agricultura protegida tiene importancia ambiental eficiencia en el uso y manejo de recursos naturales (agua) y de insumos (agroquímicos), así como uso de sistemas de energía renovables. Además hay que destacar su lado social al generar ocho empleos permanentes por hectárea, genera polos de desarrollo, incrementa nivel de vida. La relevancia económica de los invernaderos es su producción todo el año y oferta permanente de cluster (productores organizados y en alianza); productos de mayor calidad y acceso a mejores mercados. Si bien este sistema de producción en el país inició en los años 70´s, ha sido en los últimos 10 años que su uso se ha acelerado. La agricultura protegida puede utilizarse en todos los cultivos, pero se emplea principalmente en hortalizas. Se trata de una actividad cuyo 60 por ciento de producción se orienta al mercado de exportación, principalmente Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y Japón En el mercado nacional, 20 por ciento de los tomates en venta son producidos en invernaderos. |
Chile manzano en invernadero, ventajas productivas y de mercado
El chile manzano se produce por lo común a cielo abierto y en condiciones de temporal, empero cuando se cultiva bajo invernadero y se utilizan semillas mejoradas, puede incrementar hasta 300% sus rendimientos y se obtienen frutos de alta calidad y larga vida de anaquel, que llegan hasta 30 pesos por kilo en el mercado. | |||
Los sistemas de producción que se emplean para cultivar el chile manzano en nuestro país, se caracterizan por ser a campo abierto y bajo condiciones de temporal, donde se alcanzan rendimientos promedio de 20 toneladas de chile por hectárea (ha) al año. Mientras tanto, en condiciones de invernadero se llegan a obtener aproximadamente 80 toneladas de chile por ha al año. Cabe señalar que el ciclo productivo de ésta planta varia de un año a un año y medio y tiene una vida útil de hasta cinco años o más en los sistemas intensivos, ya que en los huertos familiares puede durar 15 años o más si se atienden adecuadamente las enfermedades y plagas que la afectan. La diferencia entre la producción que se obtiene a campo abierto y la que se consigue en invernadero es notoria, como también lo es la inversión que se requiere en un sistema y otro, por eso para recuperar la fuerte inversión de los invernaderos, los especialistas recomiendan programar la siembra del chile manzano de tal forma que se coseche en épocas donde el producto alcanza su mayor precio, además de que bajo este sistema se tiene la opción de producir alternativamente otros cultivos, como el jitomate. Mario Pérez Grajales, especialista en chiles manzano, señaló que “es importante cosechar los chiles del mes de febrero al mes de junio, que es cuando vale más, porque en ese momento los productores de cielo abierto no tienen cosecha o tienen muy poquitos chiles; de esta manera podremos recuperar los costos del invernadero”. En este sentido refirió que en un estudio realizado –hace tres años- por investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo (Uach), se calculó que la relación costo-beneficio de cultivar chile manzano bajo invernadero era de uno por uno punto cinco, es decir, por cada peso invertido se obtienen 1.5 pesos, vendiendo en el mercado a 14 pesos el kilo, como precio más bajo y a 30 pesos por kilo, como precio más alto. El investigador del Departamento de Fitotecnia de la Uach, mencionó que la superficie sembrada a nivel nacional con este tipo de chile es de aproximadamente mil 500 hectáreas (has) en campo abierto, mientras que alrededor de 40 mil has son de invernadero, mismas que están distribuidas en el Estado de México, Michoacán y Veracruz. En México, las entidades con mayor superficie destinada a este chile originario de Perú son: Michoacán, Puebla, Veracruz, Estado de México y en menor escala Chiapas y Oaxaca. Y su consumo es insustituible en zonas de la sierra norte de Puebla, en Toluca, Michoacán y Morelia, donde forma parte de los hábitos alimenticios. Climas idóneos para el manzano El experto explicó que, los climas idóneos para el desarrollo del chile manzano son los de transición, es decir, aquellas zonas de sombra donde se mezcla el aire caliente con el viento frío, es por ello que en campo abierto se le siembra bajo la sombra de árboles como el pino, aguacate o durazno. La temperatura óptima para su crecimiento se encuentra entre los 18 y 20 grados centígrados, por eso cuando se cultiva en invernadero debe emplearse un plástico lechoso que proporcione 50 por ciento de sombra a las plantas. Además –sostuvo- que cultivar el chile manzano bajo invernadero permite tener una mejor calidad en los frutos pues se tiene control de las condiciones climáticas y ambientales, así como un mejor manejo de plagas y enfermedades que lo dañan, tales como “la secadera del chile”, la araña roja y la mosquita blanca. “Los frutos obtenidos de plantas en invernadero presentan una mayor vida de anaquel, que puede durar hasta 25 días después del corte, sin que necesite de refrigeración, mientras que los frutos cosechados en campo duran un promedio de 5 días”, destacó Pérez Grajales, quien próximamente publicará sus investigaciones acerca de éste cultivo, en un libro llamado “Chile Manzano”. En la actualidad, investigadores de Chapingo ya cuentan con tres variedades desarrolladas de chile manzano, las cuales fueron bautizadas con el nombre: “Chapingo Amarillo”, “Zongolica por Puebla” y “Puebla”, todas ellas dan frutos macizos de color amarillo, con pericarpio grueso de medio centímetro. |
Agricultura e inversión protegidos
La agricultura protegida es una tendencia que ha modificado las formas de producir alimentos y que genera múltiples ventajas para los productores del campo. | |||
Una de las tecnologías más conocidas que engloba este concepto son los invernaderos, pero también incluye túneles, microtúneles, casa sombra, cubiertas de plástico, acolchados plásticos, mallas, pantallas térmicas, mallas de diversos tipos o cortinas rompevientos. Los cultivos hortícolas y ornamentales –apuntan especialistas de la Universidad Autónoma de Chapingo—experimentan una tendencia cada vez más marcada a obtener producción anticipada o fuera de estación y en condiciones diferentes a aquellas en las que tradicionalmente dichos productos se cultivaban a campo abierto, lo cual ha creado la necesidad de usar diversos sistemas y estructuras de protección de los cultivos para forzar su desarrollo. Esta actividad se conoce como agricultura protegida. Además de las ventajas agronómicas, el empleo de la agricultura protegida permite a los agricultores obtener mejores precios por sus productos agrícolas, ya que pueden producir fuera de temporada. Esto se traduce, evidentemente, en un mejor ingreso. La necesidad de producir alimentos en forma más rápida y eficiente, protegiéndolos de los daños que generan climas extremos, son aspectos fundamentales para el surgimiento de la agricultura protegida. La agricultura protegida implica el uso de métodos y estructuras que permiten brindar a los cultivos condiciones favorables para su desarrollo, lo cual se traduce en altos rendimientos. Los elementos enfocados a proteger cultivos son diversos. Los acolchados y cubiertas flotantes se emplean para cubrir terrenos agrícolas con cultivos; las cubiertas de mallas para disminuir luminosidad y evitar el daño de insectos y granizadas y los mini invernaderos o micro túneles para plantas y regiones con necesidades específicas. Los invernaderos actuales cuentan con dispositivos automáticos y equipos para controlar los principales factores climáticos, volumen de riego, nivel de fertilizantes o humedad, por ejemplo. No obstante las múltiples ventajas que brinda la agricultura protegida, en todos los casos se debe completar con sistemas eficientes de riego, así como cuidados y prácticas de cultivo apropiadas a cada cultivo. |
domingo, 26 de septiembre de 2010
¿Es posible mantener un invernadero sin que cueste dinero?
"Hoy en día, los sistemas de control térmico del ambiente son utilizados en muchos sectores productivos además del sector doméstico, y se encuentran incorporados en aplicaciones muy diversas. En el sector agrario se aplican en diversos procesos productivos como granjas, invernaderos o la industria cárnica. Los invernaderos dedicados a la producción de flores y plantas ornamentales han sido tradicionalmente los pioneros en la aplicación de técnicas de control de la temperatura, además de otras variables del ambiente del invernadero, debido a que es una producción intensiva en la que el consumo de energía constituye un gasto importante que conviene optimizar.
En este tipo de sistemas productivos, caracterizados por las elevadas necesidades energéticas (ENE), hay dos aspectos de gran interés para la Ingeniería, el aporte de energía y el control automatizado de las variables que influyen en la producción. Todos estos procesos necesitan una fuente de energía para mantener un nivel óptimo en la temperatura del ambiente. Los combustibles fósiles que se utilizan actualmente se encuentran siempre en tela de juicio debido a sus características más importantes: son recursos limitados y son productos importados. Estas dos propiedades los convierten en productos con precios inciertos y por lo tanto de gran importancia en actividades con gran consumo de combustible. A esta incertidumbre ya tradicional (desde la primera crisis del petróleo de 1973) se ha unido recientemente otro aspecto negativo: el consumo de combustibles fósiles produce dióxido de carbono considerado como el mayor responsable del efecto invernadero y consecuente calentamiento de la atmósfera de la Tierra. Se están poniendo en marcha, desde hace tiempo, diversas actuaciones como son: a) el ahorro energético mediante el uso de sistemas tradicionales más eficientes y mejor aislamiento de los recintos, b) fuentes de energía rápidamente renovables, como son la energía solar y la energía eólica, y c) sistemas de calentamiento que aprovechan parte de la energía del medio ambiente para obtener una temperatura superior, como la bomba de calor.
La aplicación de energías renovables para el calentamiento del ambiente requiere de un sistema de almacenamiento de energía que cubra el desfase que existe entre el periodo con disponibilidad de energía y el periodo de necesidades energéticas. En cuanto a la automatización del control de las variables del invernadero, en los últimos años se está viviendo una auténtica revolución debido al desarrollo de la informática y a las comunicaciones. El sistema de control simplemente automático ha sido muy utilizado en los invernaderos. En la actualidad se está implantando el control informático, y en un futuro no muy lejano se podrá acceder al control del invernadero con las nuevas tecnologías de las comunicaciones. El presente trabajo de investigación pretende estudiar un sistema alternativo para cubrir las necesidades energéticas de un invernadero ENE dedicado a la producción de planta ornamental. Se trata de incorporar un proceso de "reciclaje energético" mediante el almacenamiento de energía durante unos meses en los que el invernadero recibe energía solar en exceso, para su posterior reutilización durante los meses en que tiene necesidades de energía. A este método se le denomina Sistema Estacional de Almacenamiento de Energía (SEAE). Los SEAE se están utilizando en la actualidad para la calefacción de viviendas, en las que unos paneles solares térmicos de media temperatura calientan agua durante el verano, la almacenan en depósitos enterrados y aislados térmicamente.
El agua caliente es extraída en invierno para calentar las viviendas mediante la técnica del suelo radiante, donde una temperatura de 35 ºC es suficiente. En el presente trabajo se van a considerar los acuíferos naturales como acumuladores estacionales de agua caliente, los cuales, según diversas investigaciones(Moltz et al, 1981; Chi Fu Tsang et al, 1991), son depósitos muy apropiados para este tipo de aplicaciones. Según estos investigadores se puede recuperar en invierno hasta un 70% de la energía que se almacenó en verano.
En este trabajo se abordará el estudio de un SEAE para satisfacer las necesidades de energía de un invernadero ENE para la producción de plantas ornamentales. El sistema captador de energía lo constituye el propio invernadero, una bomba de calor coge la energía del aire del invernadero en periodos en los que hay exceso de energía en el invernadero, calienta el agua y la almacena en un acuífero de manera estacional. En invierno el agua caliente es extraída y utilizada a su temperatura de extracción para calentar el invernadero. En el trabajo también se diseña el software para el control del ambiente térmico del invernadero."
Fracasan 60% de invernaderos de hidroponia por falta de capacitación
martes, 14 de septiembre de 2010
Precio m² de Invernadero en Venezuela Junio 2010
Cuando un cliente piensa en Invernaderos lo primero que le interesa saber, es el precio por m2 de Invernadero, sin considerar un sin fin de variables complementarias a su precio, por lo que replican cotizame el precio full, es por ello, y por la centenas de solicitudes mensuales, que hemos establecido para este mes de Junio 2010 un precio, promediando los 10 distribuidores y fabricantes más importantes en Venezuela.
Altura de Canalón 4.25m
Frente de Gablete 5 x 9,6 m = 48,00 m + 2 corredores de 2.5m = 53 m
Frente de Canalón 10 x 4 m = 40 m
Resistencia contra vientos 150 Km. / h
Carga de Entutorado 30 Kg / m²
• Estructura de Acero Galvanizado + Accesorios + Perfiles de Cierre de Aluminio.
• Portones de 2,3 m. x 2.1 m.: 2 unidades + Pabellón de Entrada de 4 m. x 4 m.
• Sistema de Entutorado + Cables Transversales + Cables de 2.5 mm.: 10 filas/gablete.
• Polietileno 180 µ AF UVA DIFF para Techo y 150 µ para Cortinas.
• Solerside/Palrig en el Zócalo en el Contorno de la Estructura.
• Malla contra Insectos 50 mesh (0.3 mm de apertura) para Aperturas en Techos y Laterales.
• Tubería de Desagüe del Canalón: 6 Unidades.
3. Fertilizantes solubles Haifa Chemicals (30 sacos de Polyfeed triple 18, 20 sacos de Polyfeed 15-9-30)
4. Cobertura Plástica Mulch para las Camas de cultivo (02 rollo de 1.000m/L)
02 Termómetro/Higrómetro
02 Extractometros (para toma solución suelo)
01 Tensiómetro de Mercurio
7. Canteras de polipropileno 700 Micron (20 cm x 40 cm x 20 cm) Total 2.000 ml
8. Diez (10) unidades de ventiladores 28”, Corriente de aire de 16.000 – 19.000 m3/h. Guarda-Motor, cables y tablero de control.
B.- Planos a detalle en formato AUTOCAD
C.- Manual de Operación y Manejo del Sistema.
D.- Asistencia técnica durante el primer ciclo de producción.
Elementos adicionales: A partir de 20 dias desde comienzo de instalacion del invernadero.
4.) El cliente suministrará el alojamiento al Técnico Jefe de Instalación, cerca del área de construcción.
20 % Al inicio de la instalación.
10 % Al finalizar la instalación.
sábado, 11 de septiembre de 2010
Construye un invernadero barato y casero
En este enlace podemos seguir la construcción de un invernadero casero de 5 metros por menos de 20 €!!
Construye tu invernadero
martes, 7 de septiembre de 2010
COSTOS Y RENTABILIDAD DE LA HUERTA HIDROPONICA POPULAR
Además de ser una actividad muy productivas, la HHP es compatible con las tareas del hogar, el estudio y los oficios normales de cada uno de los miembros de una familia. El sistema no exige exclusividad, pero sí constancia y dedicación de una pequeña cantidad de tiempo diario. Es una actividad complementaria, que puede ser desempeñada en conjunto por todos los miembros de la familia de acuerdo con el tiempo libre que cada uno esté dispuesto a dedicar a la huerta.
Los beneficios que se pueden derivar de la Hidroponía Popular se pueden dividir en dos grupos: los de tipo social y los de tipo económico, que se expresan como rentabilidad o ingresos netos.
Beneficio Social
El beneficio social se obtiene como producto del cambio de las condiciones de vida de las familias, considerando una mejor calidad de la alimentación, la protección de la salud y la obtención de ingresos. Los nuevos ingresos permitirían autofinanciar el funcionamiento y la expansión de la huerta, además de cubrir pequeñas necesidades diarias que antes estaban insatisfechas.
El beneficio también se refleja en el cambio de actitud de las familias y de las comunidades, que dejan de ser miembros pasivos para convertirse en miembros activos en el proceso de su propio desarrollo. Es importante resaltar cómo los niños asumen actitudes muy positivas a través
de estas actividades productivas, que aparte de permitirles cosechar productos comestibles, les da la posibilidad de adquirir tempranamente conocimientos prácticos que les hacen menos abstractas algunas áreas del saber, como sucede con la química, la biología y otras.
Rentabilidad Económica
El beneficio económico o rentabilidad es la que se espera obtener mediante la explotación continuada y sistemática de HHP en superficies superiores a 30 metros cuadrados de cultivos, buscando obtener un rendimiento económico por los gastos incurridos y el trabajo realizado.
A modo de ejemplo:
Un adecuado manejo de las HHP ha demostrado en distintas experiencias y ensayos que el costo total de la producción por metro cuadrado se paga con la venta de 13 lechugas, estimándose además una pérdida de tres lechugas por metro cuadrado y por cosecha.
Es imprescindible para ello establecer una programación que incluya todas las etapas por las que atraviesan los cultivos seleccionados como más promisorios, considerando condiciones ambientales, posibilidades técnicas de manejo y mercados disponibles para la venta. Lo importante es tener algún tipo de producto disponible para la venta en todas las épocas del año.
Para determinar la rentabilidad económica es necesario definir los costos de producción, el precio de venta y la diferencia entre éstos dos o la utilidad. Los costos de producción son de dos tipos:
- costos de instalación de la huerta, y
- los costos necesarios para que funcione en cada período
productivo.
Los costos de instalación incluyen el valor de los contenedores, los plásticos, los sustratos, las mangueras, las herramientas y toda la inversión necesaria para empezar. Esta será amortizada a lo largo de varias cosechas. También se consideran aquí los equipos necesarios para la preparación, almacenamiento y aplicación de los nutrientes y los insecticidas naturales, tales como bidones, baldes, atomizadores y otros.
Los costos de funcionamiento comprenden el agua, los nutrientes, el aceite y los productos para el control de las plagas cuando hay que comprarlos (ajos, ajíes), un cuaderno para anotaciones técnicas y contables, y la mano de obra.
Para comprender mejor el tema de la rentabilidad presentaremos un ejemplo con una de las especies más aceptadas, tanto por los cultivadores como por los consumidores, como es el caso de la lechuga. Determinaremos el costo de producción en el sistema de Raíz Flotante que es el preferido por quienes tienen el propósito de establecerse como empresa rentable, ya que la producción se logra en menos tiempo y con menor esfuerzo físico, pero con mayor dedicación y constancia:
Sabemos por las clases anteriores que en el sistema flotante podemos obtener 31 lechugas adultas por metro cuadrado, de tal forma que determinamos el costo de producción por metro cuadrado de cultivo.
Cuadro 1. Costos fijos de instalación
| Insumo imputable | Costo total/m2 US $ | Amortización número de cosechas US $ | Valor por m2 |
| Contenedor de madera | 4,70 | 20 | 0,23 |
| Plástico negro | 0,36 | 5 | 0,07 |
| “Plumavit”" | 1,29 | 5 | 0,25 |
| Herramientas | 1,03 | 10 | 0,10 |
| Equipo | 1,51 | 10 | 0,15 |
| Mano de obra | 2,05 | 10 | 0,20 |
| Sub total |
|
| 1,00 |
| Imprevistos |
|
| 0,50 |
| Total costos fijos m2 |
|
| 1,50 |
(Cambio aplicado: CH$ 385 por US$ 1.00, febrero 12 de 1993)
En algunos países deberá considerarse además el costo de las coberturas para proteger los cultivos del exceso de sol, de las heladas o de
las lluvias ácidas, lo que aumenta el valor de los costos por metro cuadrado en aproximadamente US$ 1,5 - 2,0
Cuadro 2. Costos variables de producción (para una cosecha)
total/m2 por m2/cosecha
US$ US$
31 Plántulas de almácigo de 35 días 0,48 0,48
Solución nutritiva 0,63 0,63
Insecticidas naturales 0,05 0,05
Mano de obra 1,80 1,80
Sub total 2,96
Imprevistos 5% 0,15
Total costos variables 3,11
Costo Total (costos fijos más costos variables) 4,61
Ingresos
Estimando pérdidas del 9 por ciento sobre 31 lechugas, obtenemos 28 unidades, cuyo precio de venta fue estimado en US$ 0,31. Lo anterior nos permite un ingreso bruto de US$ 8,68/m2.
Utilidad = Ingreso Total - Costo Total
Utilidad = 8,68 - 4,61 = 4,07 US$ por m2/cosecha de
lechugas
Utilidad 4,07
I.R.=------------------------- x 100 =----- x 100 = 88,28 %
Inversión Total 4,61
I.R. (Indice de Rentabilidad) = 88,28 %
Se debe enfatizar que dentro de los costos está considerado el valor de la mano de obra aportada por la familia, con lo que se tiene el doble beneficio del empleo más la rentabilidad del cultivo. Los costos fijos calculados en el ejemplo podrían ser menores si se utilizaran maderas de segunda mano o usadas. En muchos países es posible conseguir "palets" o tarimas para estibar carga en los puertos marítimos o aéreos, que al desarmarlos dan tablas de buena calidad y de dimensiones muy uniformes.
El anterior ejemplo puede ser considerado como una base para determinar la rentabilidad de otros cultivos, que puede ser diferente dependiendo de las ventajas comparativas o de factores adversos que existan para el cultivo y la comercialización de algunas especies. Hay especies más convenientes en unos países que en otros pero, en general, en la mayoría de ellas la rentabilidad económica es alta, especialmente en el cultivo de la lechuga, que en todos los países ha demostrado ser el mejor cultivo tanto del punto de vista técnico como económico.
Como hemos visto las Huertas Hidropónicas Populares permiten obtener beneficios sociales y económicos. Depende de la dedicación y constancia el que estos beneficios se transformen en una realidad que ayudará a mejorar la calidad de vida de las familias.
Planifique su tiempo y empiece a instalar una HHP y si sigue con esmero las recomendaciones ofrecidas antes de 90 días tendrá la primera cosecha de distintas hortalizas, y plantas medicinales o aromáticas.
